Por Dra. Laura Llacuna, Doctora en Biomedicina, Experta en Psiconeuroinmunología y Nutrición Ortomolecular y Asesora Médica en Superlativa
Tener una rutina de mañana no significa convertirte en una persona perfecta ni levantarte a las 5 a.m. todos los días. Significa darte una estructura sencilla que facilite la motivación y reduzca la sensación de caos al empezar el día. Cuando construyes una rutina de mañanas para el trabajo que se adapta a tu energía real -y no a expectativas irreales-, es mucho más fácil arrancar con claridad, foco y menos resistencia mental. No se trata de hacer más, sino de empezar mejor.
Componentes clave de la rutina diaria
Hábitos clave que ayudan de verdad
La rutina de mañana no crea motivación mágica, pero reduce la resistencia. Y cuando hay menos resistencia, es más fácil avanzar.
-
Luz natural temprano
-
Algo de movimiento suave
-
No empezar el día consultando las redes o el correo
-
Objetivos pequeños y claros
-
Autocompasión (no exigencia)
Rutina corta (10–15 minutos)
Ideal si te cuesta arrancar.
-
No mires el celular los primeros 5 min
-
Respira profundo 3 veces
-
Pregúntate:
¿Qué haría que hoy sea un poco mejor? -
Muévete 3–5 min (estírate, camina)
-
Elige 1 tarea clave del día
Rutina equilibrada (25–30 minutos)
La más sostenible. La motivación aparece cuando hay claridad, no presión.
-
Levántate y toma agua
-
Movimiento suave (5–10 min)
-
Ducha consciente (sin usar el móvil)
-
Desayuno sencillo con proteina
-
Escribe:
-
1 objetivo importante
-
1 cosa que te motive (aunque sea pequeña)
Rutina para días con desmotivación
Cuando no tienes ganas de nada.
-
Acepta: “Hoy no será perfecto”
-
Respira 1 minuto con los ojos cerrados
-
Haz una sola cosa pequeña (tender la cama, lavarte la cara)
-
Ponte música que te suba un poco el ánimo
-
Decide: ¿Qué puedo hacer hoy sin agotarme?
Ejemplo de rutina diaria para aplicar fácilmente
Mañana: empezar con energía y enfoque
Al despertar
-
Evita el móvil los primeros 10–15 min
-
Respira profundo 3 veces y pregúntate: ¿Qué necesito hoy para estar mejor?
Antes de trabajar
-
Muévete 5–10 min (estiramientos, caminar, movilidad)
-
Desayuna algo que te dé energía real (no solo café)
-
Elige 1 objetivo importante del día (solo uno)
Durante el trabajo: recuperar sentido y control
Inicio de jornada
-
Revisa tareas y prioriza 3 máximo
-
Empieza por la más sencilla para activar el ánimo
Cada 60–90 minutos
-
Pausa corta (2–5 min):
-
Levántate
-
Estira el cuerpo
-
Respira profundo
No es perder tiempo, es prevenir desgaste.
Mitad de la jornada
-
Come sin pantalla
-
Sal a tomar aire o luz natural si puedes
-
Evita hablar solo de trabajo
Tarde: cerrar sin agotarte
Últimas horas
-
Tareas mecánicas o de menor carga mental
-
Revisa qué sí avanzaste (aunque sea poco)
Cierre laboral
-
Escribe:
-
1 cosa que hiciste bien
-
1 pendiente realista para mañana
Noche: recuperar energía mental
Después del trabajo
-
Marca un ritual de cierre (caminar, ducha, música)
-
Evita revisar correos fuera de horario
Antes de dormir
-
Nada de pantallas 30 min antes de acostarte
La rutina de mañana como base real de tu motivación
La rutina de mañana no genera motivación de forma mágica, pero sí crea las condiciones para que aparezca. Cuando empiezas el día con pequeños actos conscientes -luz natural, movimiento, una intención clara- reduces la fricción interna y aumentas la sensación de control. Y eso impacta directamente en tu rendimiento y bienestar.
Una buena rutina de mañanas para el trabajo no tiene que ser larga ni complicada. Solo necesita ser coherente contigo, sostenible y flexible. Algunos días será más estructurada; otros, más básica. Lo importante no es la perfección, sino la constancia amable. Porque cuando dejas de luchar contra el inicio del día, la motivación deja de ser una obligación y empieza a convertirse en consecuencia.
