Por Dra. Laura Llacuna, Doctora en Biomedicina, Experta en Psiconeuroinmunología y Nutrición Ortomolecular y Asesora Médica en Superlativa.
A veces no somos conscientes de que pequeños hábitos del día a día pueden influir directamente en cómo nos sentimos. Pasar muchas horas sentado, abusar de alimentos procesados, beber poca agua o llevar una rutina demasiado sedentaria pueden favorecer la sensación de hinchazón y pesadez. La buena noticia es que, en muchos casos, estos factores pueden corregirse fácilmente. En este artículo descubrirás cuáles son los hábitos que más influyen en la retención de líquidos, qué causas pueden estar detrás de este problema y, sobre todo, cómo evitar la retención de líquidos con cambios sencillos que puedes incorporar a tu rutina diaria.
¿Qué es lo que provoca la retención de líquidos?
La retención de líquidos aparece cuando el organismo tiene dificultades para mantener el equilibrio entre el agua que incorpora y la que elimina. Aunque suele relacionarse con la alimentación, existen diversos factores que pueden favorecer su aparición.
1. Exceso de sal en la alimentación
- El consumo elevado de sodio es una de las causas más frecuentes.
- Cuando ingerimos demasiada sal, el cuerpo tiende a retener agua para compensar el exceso de sodio presente en el organismo.
2. Falta de movimiento
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Pasar muchas horas sentado o de pie puede dificultar la circulación sanguínea y linfática, especialmente en las piernas, favoreciendo la acumulación de líquidos en determinadas zonas del cuerpo.
3. Cambios hormonales
Las variaciones hormonales pueden influir directamente en el equilibrio hídrico. Es habitual notar una mayor retención durante:
- La menstruación.
- El embarazo.
- El uso de anticonceptivos hormonales.
4. Algunos medicamentos
Ciertos tratamientos farmacológicos pueden favorecer la acumulación de líquidos como efecto secundario. Entre ellos destacan:
- Antiinflamatorios.
- Corticoides.
- Algunos medicamentos para la presión arterial.
5. Problemas de salud
En ocasiones, la retención de líquidos puede estar relacionada con determinadas patologías que afectan a la capacidad del organismo para eliminar el exceso de agua, como:
- Problemas cardiovasculares.
- Alteraciones renales.
- Enfermedades hepáticas.
6. Temperaturas elevadas
- Durante los meses más cálidos, los vasos sanguíneos se dilatan para ayudar a regular la temperatura corporal.
- Este proceso puede favorecer una mayor acumulación de líquidos en piernas y tobillos.
7. Alimentación poco equilibrada
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Las dietas pobres en proteínas o deficientes en determinados nutrientes esenciales también pueden alterar la gestión de líquidos del organismo y favorecer la sensación de hinchazón.
Cómo evitar la retención de líquidos
Si te preguntas cómo evitar la retención de líquidos, la buena noticia es que pequeños cambios en la rutina diaria pueden marcar una gran diferencia. La clave está en mantener hábitos constantes que favorezcan una correcta circulación y ayuden al organismo a eliminar el exceso de agua de forma natural.
1. Reduce el consumo de sal
- Limitar los alimentos ultraprocesados, snacks, embutidos y comidas preparadas puede ayudar significativamente.
- Cocinar en casa y utilizar especias aromáticas como alternativa a la sal es una estrategia sencilla y efectiva.
2. Mantente activo
- El movimiento es uno de los mejores aliados para combatir la acumulación de líquidos.
- Caminar, realizar estiramientos o practicar ejercicio moderado ayuda a activar la circulación y favorece el drenaje natural.
Además, si trabajas muchas horas sentado, intenta levantarte y moverte unos minutos cada cierto tiempo.
3. Bebe suficiente agua
- Aunque pueda parecer contradictorio, una hidratación adecuada ayuda al organismo a eliminar líquidos.
- Cuando bebemos poca agua, el cuerpo activa mecanismos de reserva que favorecen la retención.
4. Prioriza una alimentación equilibrada
- Incluir alimentos ricos en potasio, como el plátano, el aguacate o las verduras de hoja verde, puede ayudar a mantener el equilibrio de líquidos.
- También es importante asegurar un aporte adecuado de proteínas dentro de una dieta variada.
5. Evita el exceso de calor
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En los días más calurosos, procura refrescarte con frecuencia y evita permanecer largos periodos de tiempo de pie bajo altas temperaturas.
6. Utiliza ropa cómoda
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Las prendas demasiado ajustadas pueden dificultar la circulación, especialmente en piernas y cintura, favoreciendo la sensación de pesadez e hinchazón.
7. Descansa correctamente
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Dormir las horas necesarias y elevar ligeramente las piernas al descansar puede contribuir a mejorar el retorno venoso y reducir la acumulación de líquidos en las extremidades inferiores.
Reduce la retención de líquidos con hábitos en tu rutina diaria
La retención de líquidos puede ser una señal de que algunos hábitos o circunstancias están influyendo en el equilibrio natural de tu organismo. Comprender qué factores la favorecen es clave para saber cómo evitar la retención de líquidos y adoptar hábitos que contribuyan a tu bienestar. Pequeñas decisiones diarias relacionadas con la alimentación, la hidratación, la actividad física y el descanso, junto con el apoyo de suplementos naturales dentro de un estilo de vida saludable, pueden ayudarte a sentirte más ligero y favorecer el equilibrio natural de líquidos en el organismo.
*Este contenido es informativo y académico. No reemplaza la valoración clínica directa ni pretende ser guía de autodiagnóstico. Ante cualquier signo o síntoma, busca atención médica cualificada.
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